Veo por ahí que la generación Z, o sea los veinteañeros, no tienen esperanza, que es esa cosa que, además de solamente saber bailar chachachá (pues son más tiempos de bachata),
Veo por ahí que la generación Z, o sea los veinteañeros, no tienen esperanza, que es esa cosa que, además de solamente saber bailar chachachá (pues son más tiempos de bachata),
Es ley universal del consumo que el aspirante a un palacio se tenga que comprar un casoplón, el que quiera una vivienda PPO, un apartamento, quien apunte a eso una grillera,
En el mismo instante en que TVE transmitía en directo un motín pro palestino contra la vuelta ciclista, otra televisión socialista, la de Page, nos expedía sin rubor alguno una peli
Pablito Iglesias nos lo ha puesto a huevo una vez más para sacarle las corás, al saberse que lleva a sus niños a un colegio privado, y lo de rojo señorito ha sido lo más bonico que le han dicho.
Las madres de antes no iban a la Feria. Por aquel entonces, la fiesta aún no era obligatoria, sino más bien la parte de alboroque a pagar como contrapartida del haz y sustancia ferial que era el intercambio, que una vez satisfecho con dinero y enseres contagiaba su esencia mercantil al resto de los materiales con cuya liquidez el hombre saliva fluidos, vino, llanto, y se dirige hacia la felicidad redondeando con este envés de la moneda el óbolo perfecto para trasponer sin temor la frontera del solaz, algo que las mujeres, quizás con buen criterio, buscaban de puertas para adentro, considerando demasiado extramuros los gozos que con demasiadas sombras se servían fuera, en el patio de Monipodio en que la vida alegre se iba abriendo paso entre la desdicha.
Debido a esa percepción tontiloca tan humana del mundo, somos dados a creer que mientras en invierno pasan las cosas, en verano solo pasa el verano, que por cierto es esa época