Mostrando entradas con la etiqueta Sueltecillos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sueltecillos. Mostrar todas las entradas

viernes, 26 de junio de 2026

La duda


Es un lugar común, un topicazo que niños y viejos comparten conductas e inclinaciones, y que, con la vejez, nos volvemos más críos, más regresivos al estar de vuelta, esa redundancia barata. 

Es una más de las ofensas, humillaciones y ataques encaminados a dejar anómica esta edad previa a la nada que es la vejez, por si no fuese bastante el haberla convertido en el objeto preferido de ese parque temático de la estulticia, la iniquidad y la absurdez de la civilización del ocio y tiempo libre. 

Pero no hay mayor ignominia que igualar e identificar un niño y un viejo. Pues, aunque coincidan en muchas manifestaciones más (o menos) humanas, hay una fundamental en la que difieren radicalmente, y es que, si el niño se lo cree todo, el viejo no se cree nada. O, aún mejor, duda de todo, que es lo más anti infantil del mundo, pues un niño que duda, no es un niño. Y un viejo que cree sin género de duda en algo, es un tonto.

 El problema es que, si un niño tiene toda la vida por delante para aprender a dudar, el viejo no tiene apenas tiempo para librarse de caer en la tontuna. Solución, el niño tiene que saber esperar y el viejo saber correr. Precisamente lo contrario de lo que son los impulsos de cada edad. 

De ahí que el joven tropiece con la prisa y el viejo con la inoperancia, pues si hay una victoria segura, salvo la muerte, en la vejez, esa es retirarse a tiempo antes de que te pueda la estulticia, pues agarrarse al enlucido, bunkerizarse, plantarse, enrocarse, es lo último, literalmente, que cualquiera puede hacer antes de irse al Hades. 

Y que es precisamente la tentación que mucha gente no sabe, no aprende a gestionar. Y más si no tienes a alguien que te retire cuando la brújula se atasca. No es divismo, éxito mortal, pérdida del norte, la cabeza. Son los años. Y habría que dejar escrito, como testamento vital, que cuando eso suceda, te corten los vuelos y te bajen a tierra. Pero no. 

Y ahí los tienes, a los Florentinos, los Mick Jagger, los Trump, por citar conocidos. Pero ni el más modesto se baja de la burra por las buenas. Es de lo único, como viejo (sin burra), de lo que no tengo dudas. Ea, nadie es perfecto.

 

viernes, 8 de mayo de 2026

Recetas

 

El comunismo no volcó en el 89 al periclitar la URSS, sino mucho antes, cuando Den Xiaoping se sacó de la manga su “da igual que el gato sea blanco o negro; lo importante es que cace ratones”, asumiendo así el modelo de producción capitalista, disfrazado en un control estatal, para frenar la miseria y los millones de muertos por hambre (y otras cosas) que daba el sistema. 

Igualmente, la socialdemocracia no feneció cuando con la crisis se abandonaron las políticas expansivas, o sea de ayudas a gogó para todo, sino cuando los socialistas adoptaron el modelo neoliberal (enmascarado en esas mismas ayudas como trampantojo) tanto en la gestión como en la economía. Así es cómo el estado del bienestar, el socialismo, la izquierda y demás ínfulas baratarias del paraíso soñado se fueron a hacer puñetas.

 Lo demás que ha seguido hasta hoy es un puro tente mientras cobro a la espera de que las urnas (con suerte) refrenden un cambio de ciclo histórico por agotamiento y extinción de ideas, mentalidad, visiones, ganas y otras savias occidentales, incluido el rechazo a la reproducción. Para qué, que diría HegelY luego que si la demografía, el no nacer, nos mata -habrase visto mayor racismo, con la de gente que hay por ahí loca por venir aquí a parir. 

Así las cosas, un nuevo fantasma y gran trending topic empieza a recorrer Europa, alimentado por viejos socialistas, nuevos no socialistas, empresarios, sindicalistas a la page (que no a lo Page) y otras ruedas de molino de aguas más o menos pasadas y ¿claramente? recicladas, y es que, la vacuna, la receta para que esto siga, y la ultraderecha no entre a saco en nuestro sueño averiado, es que la derecha moderada tome el testigo, más o menos socialdemócrata, claro (y hasta capitalista, aunque sea post, tras el rastrojo dejado por el neoliberalismo estatal) de nuestro condenado y casi extinto continente, incluida España, aunque algunos no lo crean. Ahora, bien, la pregunta es: ¿Y qué coño es la derecha moderada? 

Pues lo mismo que la izquierda moderada: recetas viejas para un mal nuevo, la época, que hasta que no se instale no sabremos de antídotos. Será tarde, seguro. Pero es que esto va así.

viernes, 20 de marzo de 2026

¡A mí la flota!

 

Si hay algo que ya estoy echando de menos en la guerra del Golfo contra Irán es una buena flotilla. Y mira que el Golfo se lo ha puesto a huevo a Ada Colau, Barbie Gaza y demás soldadesca a sueldo, valga la remunerancia, que es lo que más redunda, pidiendo eso, ¡una flotilla europea, por favor!, aunque sea de boqueroneros, o del capellán.

 Qué ocasión para reconciliarse Trump y Sánchez. Y yo, ah, lo que hubiera dado por ver una flotilla golfera, siquiera un bote de vela, como el que cantara Paquito Jerez, “a la mar me tiro, sin ancla y compás, rumbo a no sé dónde quiero naufragar”. 

Pero, nada, ni unas pobres bateas del mejillón se apuntan al Golfo, ya sea por las Fallas, que, en punto a pirotecnia, ofrecen más versatilidad que el dronerío persa; sea por la Pascua, que no te vas a ir ahora en lo mejor de la repostería del año, o por la operación bikini, ya en sus preliminares, como quien dice y que, como el amor, lleva mucho callejeo, mucho escaparateo y mucho cansineo y franeleo, que diría un porteño, ineludible para el roce, preludio del cariño. Demasiado asorrate como para irse al estrecho ese a que te sofoquen diciéndote de tó. 

Ni Macron, que se ha llevado el portaviones de vacaciones a Chipre. Y los demás con él. Y Trump, que vaya un pijo, que así él también hace la guerra, y que luego querrán el petróleo barato y las tías sin burka. Y estos, que si ¿no te vas tú a jugar al golf a Florida mientras tiran bombitas los fanfarrones? Además, nosotros estamos más por el amor que por la guerra, y ya podías tomar nota, que tienes a la Melania abandoná con tanto tiro y tanta hostia. Y el otro mosqueado. 

Porque es que lo están dejando más solo que al toro de Osborne. Y entre unos y otros, nada, que no hay emprendedores de flotillas primavera-verano. Y mira que sería algo guay. Y le daría vidilla a las teles, todas repitiendo las ocurrencias del andoba y las flojas insulseces de los escaqueantes. 

Sería simplemente la noticia de interés humano que le falta a esta guerra lo más parecido a un videojuego, según nos la muestran, pero cuyos muertos seguro que sigue siendo gente, aunque no aparezcan y figuren solamente como cifra.

viernes, 16 de enero de 2026

Me lo pido


Se dice que cuando Hitler invadió Dinamarca solo hubo un muerto: un cabo (no sé si primera) que creyó que todo el país estaba en guerra y se puso muy farruco.

jueves, 27 de noviembre de 2025

Viajeros


Los viejos no viajamos (o viejemos) porque podemos, por el tiempo libre o por aburrimiento, sino por ponernos al día.

jueves, 7 de noviembre de 2024

Cabezo (amarillo) de turco.

 Menos mal que ha ganado Trump. Si no, a ver a quien le echas la culpa de la DANA. 

miércoles, 6 de diciembre de 2023

Campanadas (¿a media noche?)

 Jennifer Hermoso presentará las Campanadas en la 1. Lo cual acaba de convertirla en la parodia de Blancanieves de este femipeculiar siglo XXI (otra más) y a Rubiales en el príncipe que, pasando por allí, por el siglo, la besa, ella sale de su encantamiento (o desencanto, o aburrimiento, o muermo, o idiocia, hay tantas lecturas posibles…), que los enanitos quedan tan contentos que, en efecto, la nombran icono oficial del nuevo glamur tatuado y abachatado universal. Eso sí que es dar la campanada. Aunque a alguno le dé las uvas.

lunes, 20 de noviembre de 2023

Nuevo Operativo

 Surgen las dudas de si la designación de Mónica García es para reforzar la anestesia social, o para acabar por fin con las listas de espera, operándonos al fin  a todos, anestesiados, supongo.

jueves, 15 de junio de 2023

Profundidades

 Si ya es difícil saber lo que piensa una mujer por dentro, ni te cuento lo que será saber lo que piensa por fuera.

lunes, 11 de abril de 2022

Desayunarse con España

 Sánchez jamás debió acordar nada con Marruecos en pleno Ramadán, porque esta gente se levanta con un hambre...

miércoles, 6 de abril de 2022

Lúbricos a la fuerza

La obsesión española desatada con el aceite no es una custión alimentaria, sino de lubricidad. O sea, no oral, sino anal. Es que si no no entra todo lo que hay que tragar. 

viernes, 11 de marzo de 2022

lunes, 7 de febrero de 2022

Y el papá (y la mama) también.

 La ola de denuncias por abusos sexuales y de otro tipo por parte de miembros de la iglesia en el pasado no deja de crecer, lo cual está muy bien para esclarecer las cosas. Pero yo me pregunto: ¿Dónde estaban los padres? Porque, que yo sepa, los niños no iban a la escuela por decisión propia.

miércoles, 5 de enero de 2022

Un recogepelotas en el gobierno

A juzgar por su empatía y denodada lucha solidaria en pie de igualdad con ellas, ¿puede decirse de Garzón que es el nuevo Señor de las bestias? Y yo que me creía que solo era un ministro de cuota, la del comunismo nini.

viernes, 31 de diciembre de 2021

Ni santos ni inocentes

Lo de aprobarse la reforma laboral en el consejo de ministros del 28 de diciembre no tiene precio… como inocentada. ¡Herodes, que sois unos Herodes!

 

jueves, 16 de diciembre de 2021

Montando el belén

 Este año en los belenes estarán, como siempre, el caganer y el niño, de Ca(ga)net, por supuesto.

jueves, 28 de octubre de 2021

Pensando, pensando

 Mientras la izquierda se piensa Madrid, la derecha se lo pasa por la piedra.

miércoles, 13 de octubre de 2021

Política energética

 Lo de Carmona demuestra que la única oposición coherente a Sánchez es la de Iberdrola.

miércoles, 1 de septiembre de 2021

Enseñanza

La Ley Castells primará la contratación de mujeres en la universidad. 

Pregunta: ¿Acaso las mujeres enseñan más?

 

jueves, 12 de agosto de 2021

La parroquia

 El informe ese de la ONU diciendo que la culpa del cambio climático no es más que nuestra, y las consiguientes homilías en todos los medios acusicas, señalándonos sin parar, “por tu culpa”, “tú has sido”, “por tu causa”, hasta crearnos un complejazo (o pasemos olímpicamente de todo) de mil cojones, me recuerda mucho a aquello que contaba mi suegra del pobre aquel que iba un poco achispado y al pasar por una iglesia no se le ocurrió otra cosa más que pasar, y allí estaba el cura, subido al púlpito, despotricando de lo lindo, señalando a todos –aunque el pobre nada más entrar creía que era a él por ser el último en llegar–, oyéndole estupefacto: “¡por vosotros, por vosotros lo apresaron!”, “¡por vuestra culpa lo azotaron y lo coronaron de espinas!”, “!por vuestros pecados le colgaron la cruz y lo torturaron como a un criminal!”, y el feligrés recién llegado es que iba cambiando de color, avergonzado, hecho polvico, mientras el otro gritaba ya, meneando el índice por toda la bancada como un revolver, “¡por ti, por ti, por ti, sí, por ti lo subieron y lo clavaron a la cruz!”, hasta que ya, sin poder más, el novato parroquiano, al oír que iban a por él, pero, vamos, convencido, al oír la última acusación: ”¡por ti lo asesinaron. Sí, tú, tú, y todos!”, el pobre saltó sin poder más: “¡¡Sí. ¿Y por ti, cacho cabrón, que l’hacieron?!!”. Y pilló y se fue, dejando al otro y a toda la parroquia anonadados.