miércoles, 11 de noviembre de 2015

Moviliario

Si hay un mobiliario urbano verdaderamente antiestético en cualquier ciudad ése es un concejal hablando en plena calle por el móvil.

martes, 3 de noviembre de 2015

Infantilismos

Mucha gente cree que el bacalao al pilpil o la cocina vasca, vieja o nueva, son los elementos de choque de un nacionalismo ultra.

lunes, 19 de octubre de 2015

Tercera vía

Todos los países cultivan sus mitos. Unos los épicos u operísticos, como la grandeur francesa, la superioridad germánica o la flema británica. Nosotros, que fuimos tan infelices, a ritmo de bolero cultivamos en cambio, además de bajoquetas tiernas con roya, algo más zarzuelero como es la raza española futbolística o las famosas dos Españas, ahora diecisiete, en cifra más efébica. Una parada esta de las naciones –no hablemos ya de las autonomías– que, por ser ociosas las comparaciones, no es más que un desfile de frikis cuyos fondo y forma compiten por la infamia, y que en nuestro caso es solo unesperpento.
Ese cainismo secular, inalterable y sempiterno, cuya genética se pierde en frases como la galdosiana de que la intolerancia es el origen de todos los males que nos aquejan, demostrado después con un siglo largo de enfrentamientos, o la rúbrica culmen machadiana quintaesenciando esa afición nacional trágico-lírica a helar corazones, ha evolucionado sin embargo de modo que hoy, con el nuevo poder adquisitivo, el mercado de las ideologías ha puesto a nuestra disposición una serie de terceras vías para todo que hacen posible la superación de nuestro dualismo más irreconciliable en lo referente a los aspectos más importantes de nuestra existencia.
 Así, ya nadie riñe por querer niño y niña; se compra uno un perro, que gastan menos dodotis, o, en el peor de los casos, se adquiere el pack completo (niño, niña y perro) en el mercado de futuros, y ya está. O como poner a alguien el nombre de la madre o la suegra; se le pone Sheila María y se acabó (lo de María es para celebrar la onomástica, pues no se va a quedar la nena sin ella, además de para que la abuela le llame Mari).
La Tercera España en plena acción.
Otro suponer; las alternativas al vino y la cerveza, como conductores de la ira asesina hispana de colmado, que tampoco andan escasas hoy día: tinto de verano, clara, con te o sabor a limón, para evitar sus inmundos sabores originales. E igual de fácil resulta sustituir la carne o el pescado por una tortilla de algas (por tomar algo), o lo de poner ducha o baño, origen de tanta gresca genericida, que se resuelve con un buen jacuzi para, al final, ir a asearse a la piscina municipal. Por no hablar de las polémicas entre película/tomate o campo/playa, solventadas poniendo los anuncios o divorciándose, no obligatoriamente por este orden. O las olas de calor, que son pan comido, y sin hacer caso a ninguno de los miles de consejos con que por nuestro bien se nos atosiga, ni poner aire acondicionado: te vas al dentista y, en plena canícula, se te congelan las dos Españas y el árbitro. Y hasta la vieja diatriba fraticida Joselito versus Belmonte, hoy está superada con la más inofensiva Preysler versus Patri (Vargas de Llosa). Pero si hasta lo de los colores de la bandera, que muchos dicen que le falta uno, se solucionaría simplificándola aún más...
Si reñimos es porque queremos, pues ahora todo se solventa con alternativas de síntesis proporcionadas por un mundo volcado en la paz. El Estado Islámico, por ejemplo: sunnís y chiís, que se tiran al moño, y todo porque ya no están allí los usís (soldados USA).
Y es que todo ha cambiado un montón. Así, las guerras ahora se hacen de noche, fuera de foco, y el amor a pleno día y ante las cámaras. Otro ejemplo: cuando alguien te pregunta si estás de vacaciones para a continuación inquirirte con esa suprema estupidez resumen del esplendor veraniego: ¿y no váis a ningún sitio?, tú puedes responder: Sí. Estuvimos en Valldemosa y vimos la casa de Chopin y Georgie Dann, que se entendían, ya sabes –dejas caer, así como engolfado–, uno hacía la música y otro la letra, je,je. Y si buscas algo más impactante, que te has ido al casquete polar, antes que se deshaga (como todos). Y que averigüen el casquete.
Pero nada de esto importa; todo el mundo sabe que después del verano el cerebro está como lavado a vaporeta. El verano es de una tercera vía que te cagas. Es la época de síntesis por excelencia, y no sólo en lo único importante. Es cuando esa España agazapada tras los créditos y la división de opiniones entre la tesis y la antítesis, lo manda todo a la mierda y echa el cierre. Es La Tercera España, que por cierto está hasta los topes y hasta las criadillas de unos y otros de las otras dos y que, casualmente, en lo único que carece de opciones para ilusionarse en pintar algo en su vida, es en lo de la política, ya que todos, sin saber por qué, todos son o de unos o de otros y pertenecen a una u otra España, pero no a la tercera, que es paradójiamente la mayoritaria. Aunque no lo parezca.

Y no lo parece porque, aunque el mercado simule ampliarse con variedades tipo por ejemplo melocotón amarillo, melocotón rojo o los  típicos “tontos”, en política, donde el más tonto es concejal, para adaptarse al gusto ecléctico creciente y sacarle el amago a la vieja España bipolar que se pirra por la falsa pluralidad, como si se pusieran de acuerdo, pillan de aquí y de allá (aunque siempre de los mismos), y te fabrican un producto de síntesis, que es como el yogur, una tercera vía que resulta que lleva de todo, menos yogur. Y a la tercera España, que le den. 
Porque, en cuestión de yogures aún puedes pillarte el típico, pero en política, si no te gusta lo sintético, en todos los sentidos incluido el glandular, y no puedes hacer tu propia síntesis con productos originales, luego a luego lo único que queda es hacer de espectador, que te ríes y, de momento, es gratis. De momento.

jueves, 1 de octubre de 2015

Cacao catalá

De los tres cacaos que hay montados en Cataluña, el único medio soluble hoy por hoy es el Nesquik. Yo me pasé a él cuando pensé que había dejado de ser aquel negrito, y no del África tropical. Bueno, y también porque el otro hacía grumos.

lunes, 28 de septiembre de 2015

SEPTIEMBRE


Septiembre es una rambla que arrastra nuestros sueños más tórridos. Un retrete sin desperdicio para las lucubraciones morbosas y más cárnicas ideadas a orillas de pieles aguanosas,

jueves, 17 de septiembre de 2015

Catalinaria

Cataluña todavía no se a va a separar. Y podría ser toda una experiencia. Pero no caerá esa breva.

viernes, 11 de septiembre de 2015

Alergia


Los franceses, como suelen, han sentado un mal precedente dando a una mujer una paga de 500 talibanes por ser alérgica al wi-fi, lo cual, mucho peor, le obliga a vivir en el campo.

lunes, 7 de septiembre de 2015

Balandros al viento

Uno de nuestros tópicos favoritos del que echamos mano efusivamente para quitarnos ese pelo de la dehesa avinagrado que llevamos desde Recesvinto –un turista gótico–, es que ahora los españoles viajamos mucho, que nos hemos hechos viajeros  –y no sólo en el tiempo–, y además nos encanta. Dos mentiras por el precio de una, como gustamos en un sitio donde las ofertas han sustituido al regateo, sin ir más lejos.

lunes, 24 de agosto de 2015

Puebling

Estos días, con la de vírgenes –que ya será menos– que se pasean en los pueblos, éstos parecen colmaos, según me dicen.

viernes, 7 de agosto de 2015

Outsiders


Perdón por el palabro pero es lo que son esos nuevos políticos aluviales recién salidos del nublo hasta aquí solo de pedrisco y ruido;

jueves, 23 de julio de 2015

Comidófilos


Por fin se sabe porqué los pobres son más tontos. Varios estudios yankis afirman que es por el estrés, la comida bazofia y las pocas perspectivas de esa situación, y no te crece la suficiente masa gris. Además de la monetaria.

lunes, 29 de junio de 2015

Todo menos el verano, Dios mío

Si el Papa sigue vivo es porque Dios no ha encontrado aún a nadie que dé el perfil para sustituirse a sí mismo.  Y menos ahora. Todos los posibles candidatos están de veraneo, haciéndose unos hombres, que son las preliminares al olor de Santidad que se precisa para dejar de ser Su Evidencia; perdón: Su Eminencia.

jueves, 25 de junio de 2015

Almadrabear


El Papa acaba de proponer otra medida fundamental para la cristiandad: que la Semana Santa sea siempre en la segunda de abril, renunciando así al calendario lunar, y facilitando la celebración con los socios ortodoxos. Y, cómo no, evitar interferir con la Feria de Sevilla y que los nazarenos tengan que salir de corto y a caballo o ir a los toros vestidos de penitentes, valga la redundancia. 
Aguardando a los almadraberos
Pero, pese a que la curia, tanto la hipster como la vintage, ha aplaudido a rabiar el plan, supongo que hartos del potreo del calendario gregoriano, creo que lo tiene más crudo que en una lista de gais más influyentes del país aparezca un futbolista, o un obispo, ya puestos, o que Podemos logre explicar que sí se puede ser (neo)patriota sin ser nacionalista, más difícil todavía que si se es del Barça. 
Pues si bien los ortodoxos griegos podrían tragar (últimamente, las tragaderas griegas están tiradas), los rusos no mueven un papel, y no solo porque estén putinizados y sean más ortodoxos que nadie, sino porque, calendario perpetuo en mano, saben que acabarán celebrando la Pascua en verano, que es a lo que van, a lo suyo, al bañador y las torrijas con yintoni de vodka (lo que viene siendo una doble torrija), en vez de comerse los pestiños que allí se estilen a bajo cero, que no lucen nada.

Así que, en realidad, la medida lo que puede provocar es otro gran cisma entre ortodoxos, que todo el mundo es hasta que se vuelve heterodoxo, si le conviene. Todo lo cual, incluso si es en apoyo a la ampliación de las medidas disuasorias de la Otan, y al margen del número de acciones que tenga el colegio cardenalicio en las operadoras de turismo, a nosotros nos la refanfinfla, no en vano somos un país soberano, como lo demuestra el número de toros de Osborne, con dos cojones, que pespuntean la vieja piel de toro, valga la retumbancia, y a estas alturas del año estamos ya en plena temporada de la almadraba, que es cuando, tras un invierno pleno de grasas, azúcares, calorías huecas y ciento veinte y tres recetas fallidas de masterchef, por culpa de la vitro, este país de gastrónomos sobrevenidos se convierte de pronto en uno de atunes, dignos de recoger a gancho y red de playa en playa con bateas, y que no desmerecen con los que se llevan al Japón para el sushi. En especial los más pequeños, segundos ya del mundo en obesidad. Y las abuelas en la playa. 

jueves, 18 de junio de 2015

Historias de la revolución


Otra cosa no, pero la renovación del elenco político puede ser una mina de guiones de cine, tan alicaídos, en especial la comedia gruesa tirando a astracanada, siendo una pena que el género valleinclanesco y el esperpento literario ya no se practiquen, y menos la revista, pues supondría un magnífico filón para Camoiras o Esteso. Pero menos es nada. Y ahí van dos apuntes, gratis.
Un grupo de nuestros aborígenes, de visita en el foro el 13-J, y ya que estamos aquí, y que alguno es de la cuerda triunfal, se presentan en la toma de posesión de Carmena, Carmona y Carmina, y se zampan en la misma puerta del consistorio, a hacer masa con el público enfervorecido, a esperar a un paisano que trabaja allí, cuñado de uno de ellos, para ir a comer. Diez segundos después, y como no hay nada mejor que hacer, están silbando, gritando y pitando. A todo. Al poco, sale por la puerta un individuo, joven, adecentado y de trapillo, más bien convencional, uno de tantos, al que se le viene encima una pitada descomunal, improperios, insultos, abucheos, desaprobación total, incluida la de algunos de nuestros visitantes, creyendo sin duda que, por no salir a hombros o vestido de pegamoide, era uno del PP que huía despavorido de la recién tomada Bastilla. Pero hete aquí que el muchacho es al que esperaban, y el chasco de alguno es tan notorio que, encima, va y justifica la cagada acudiendo al socorrido sistema de echar balones fuera, poco menos que culpando al esperado por salir con una que, esa sí, debía de ser de la cáscara amarga, ya que escondía su rostro bajo un pañuelo. A lo que el recién rescatado paisano alega: ”!Pero tontos del pijo, si esa es una de las taquígrafas del ayuntamiento. Y lleva pañuelo porque es mora¡”. Como se ve, todo un corte.
Profesora ´limpiando la biblioteca a lo Freddy 
Mercury para ganarse un sobresueldo 
Y dos. En los pasillos de un instituto rural se comenta la prevista medida madrileña de que la limpieza de centros la hagan cooperativas de madres (y ahora padres, según creo, para evitar el machismo), y al llegar una contertulia que no sabe muy bien de qué va, pero afectada todavía por el reciente nombramiento como directora de una compañera llamada Carmen, suelta: “¿Estos? ¡Pues ya veremos como quedan los ladrillos, con lo gorrinas que son en este pueblo!”. Eso, para que veáis en qué manos hemos dejado la revolución.
En las mismas con que muchos manejan el móvil o conducen. Y luego a luego se confunden con los mensajes. O se la pegan. Más o menos lo que Umberto Eco llama “nueva legión de imbéciles”, que no sé si viene a sustituir a lo que antes venía siendo famélica legión, con escaño hoy en internet, que es más un síntoma que una enfermedad, y que, según él, está llevando a los tontos al poder (virtual), en vez de a los listos de antes. El mismo error elitista de muchos ‘comunistas’, al despreciar asistir a las asambleas podemitas diciendo con suficiencia eso de “es que estoy harto de oír a tontos”. Lo cual es un signo de chochez intelectual, porque si hay algo que defina a la presunta masa revolucionaria de hoy es lo mismo que lo de ayer: la pobreza material y la mental. 
Y eso es lo que hay. Tontos de todo tipo, incluidos los comunistas a la pàge. O la paja, que también los hay. Un ejército verdaderamente franciscano de idiotas, viejos, inútiles (o ambas cosas), impedidos, paralíticos, deformes, drogatas, poliomelíticos, dependientes (incluidos los del comercio) amputados, contrahechos, pobres, mujeres, inmigrantes, malditos, mendigos, sidosos, amas de casa, distintos, feos y todo aquello que no es beautiful, ni falta. O sea, casi todo lo bendecido, antes por Dios y ahora por el buenismo universal y la tolerancia obligada, que es pura moral burguesa hipócritofilantrópica, y que yo no sé si está bien o mal, pero que, mira por donde, ampara a la gran mayoría de frikis que son (somos) casi todos los rechazados por la suerte hacia abajo.
Un ejército a veces calificado como lumpen, y equiparado con aquella sociedad de las tinieblas pero tan numerosa de la que echara mano el gran populista Luis Napoleón por primera vez en la historia para tomar el poder y fundar el II Imperio tras la revolución de 1848, y que si hoy es ya el ejército mayoritario es con la ayuda inestimable del FMI o el BM, de los que, quien más quien menos es hijo más o menos legítimo, y de los que no deberían renegar.
Los del antiguo régimen (que aún no se ha ido) están quemados por la entrada de estos que llaman escandalizados, facinerosos de extrema izquierda (y facinerosos, sí, pero de lo otro, se nota que no han conocido a ninguno de verdad). Y es comprensible, ya que a corto plazo les quitan muchos puestos de cobranza, trinque y mangoneo, muchas oportunidades de negocio. Aunque a la larga deberían estar contentos, pues si no le pegan fuego a la tienda, como no parece, al final se integrarán (dejándolos explayarse y pegarse contra el muro de la realidad) en ella como vendedores, socios, o lo que sea, y el negocio se verá reforzado.
En el Psoe ya lo han entendido, a riesgo, claro, de ser fagocitados y quedarse en meros socios laborales de la cosa. Y es que muchos no esperan de ellos nada fundamental, salvo echarnos unas risas, aunque salgan caras, todo sea por despejar el hastío; y el folclore es lo que predomina y todo queda en numeritos para la galería, sean fotos locas en Instagram, videos provocativos en You Tube o tuits descabellados buscando la clac y la iniciativa en la formación de opinión pública (y sobre todo reafirmar la suya). Además de alguna demagogia ful como la de los coches oficiales, o la bici, que muchos no saben ni montar y les salen llagas, u otras en las que parece que obedecen los mandatos de Bruselas, como esa de recortarse el sueldo, que es lo más contrarrevolucionario del mundo. Porque, si estos hacen voto de pobreza, ¿quién pagará nuestras pensiones?
O esa medida cutre de la limpieza de colegios y otros, la típica autogestión de la miseria para darse pisto, moral y cuatro migajas, y poder decir “sí se puede”, y que si daña a gente como Florentino Pérez (y de paso al Madrid, que estaría bonico que estos creasen una crisis futbolística mundial con su máximo emblema local, eso sí sería revolucionario), ya está haciendo que los trabajadores de las contratas de limpieza, y supuestos votantes suyos, se estén revolucionando de verdad, a favor de su jefe, y por supuesto del Madrid y el fútbol en general, al que también, dicen, tienen enfilado. Las masas, es lo que tienen, que si falla la levadura…
Pero del agua, de las confederaciones hidrográficas, esas mafias del pasado que controlan el futuro más elemental, o el ejército, o la universidad, ese foco infeccioso del que nada dicen por estar sus jefes apalancados en ellas, o de Telefónica o las eléctricas, u otros monopolios extorsionistas, o del ordenamiento del consumo, por citar algunas cuestiones fundamentales que inciden en el 90 por ciento de la vida cotidiana, punto en boca. Sí en cambio crean una concejalía del Ciclo de la vida, o antimachos, que podrá ser muy básica, pero que también es una medida electoralista para aglutinar la irrupción de lo sexual en la política, a través del feminismo radical (¿es qué hay otro?) más propagandístico e impostor de  “el Papa no nos deja comernos las almejas” de Rita Maestre. Que espero aguante mucho, para dar juego y qué decir.
Pues cesar por estar imputado por atentar contra las buenas costumbres y la moral burguesa (que es una tan solo de las existentes) no puede ser lo mismo que ser una amenaza para la gestión de fondos y patrimonio público, que es único. Y además, ahora me entero que la administración local deba ser el bastión y reserva espiritual de esos valores solamente. ¿Dónde viene eso? Y a más de un tertuliano y alcachofero de pro se le está viendo el plumero con ese cante. Sólo por eso, ya habría que haberlos inventado, de no existir. Pero por favor, nada de verduleras al poder, revoluciones orales (o anales) o virtuales. Que eso ya lo hace Telecinco. Y también que no cuesten un pico o se hagan de pie, que uno ya no está para trotes. Y sobre todo, a ver a qué hora se hacen, a poder ser en prime time. Que yo me acuesto a las once.