jueves, 31 de julio de 2014

El robaesteras


Si en verano Franco pescaba atunes, Rajoy se conforma con un rape catalán desgalichado, el rehén entregado por la oligarquía de allá bien deshonorabilizado cual caganer y presentado como un vulgar  robaesteras, casi como un homúnculo tiranizado por la señora y famiglia.

jueves, 24 de julio de 2014

La magdalena


Los españoles, así, a lo tonto, hemos hecho otro gran negocio. Por 250€ por barba nos hemos quedado con la Caja de Cataluña. Toma ya. Y para que veas que el más tonto hace bolígrafos, y además, funcionan, encima, se la regalamos, porque nos sale, y porque nos sobra, al BBVA,

jueves, 17 de julio de 2014

18 de julio

Buscando el centro (y pa dentro), el PSOE traicionó a la izquierda y, con las mismas el PP a la derecha. Y dividido definitivamente su corazón, su escroto y su cartera, ahora no saben cómo volver con su legítima, a la que siguen cuerneando con sus queridas respectivas, que al final es la misma, otra a la que chulean.

jueves, 12 de junio de 2014

Salvas

Lunacharski fue un bolchevique que murió en Francia en 1933 según venía a España a tomar posesión como embajador. Lástima. Le habría gustado.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Los oficios del verbo

Incluso en tiempos tan horrendos laboralmente como estos en los que prima la afirmación de Don Vito, “me es indiferente cómo se gane nadie la vida”, sigue llamando la atención lo distinto que se habla según qué ocupaciones, pudiéndose observar en el lenguaje un acentuado toque clasista para categorizar los oficios, clasificándolos según no sólo sus posibles gratificaciones, algo admitido por todos y que se hace abiertamente, sino también por cómo se accede a ellos, algo que en su misma enunciación ya se expresa del modo más “inocente”, delatando así el empeño creciente por acotarlos, delimitarlos, valorarlos, calificarlos e incluso juzgarlos al mismo sacarlos a la palestra.

martes, 6 de mayo de 2014

El dedo en el culo

Si he de ser sincero, y sin afán de sentar precedente, a mí, lo del apagón de los canales digitales me la suda. Entre todos no emitían ni treinta minutos diarios de algo visible. Antes, aún veía alguna película en la Sexta 3.

jueves, 17 de abril de 2014

Saber estar

Yo no sé si será una suerte o no, pero gracias a la lengua los hispanohablantes podemos distinguir, percibir y conceptuar los dos modos de existencia, que son el ser y el estar, que tanto tienden a confundirse, aunque en todas partes se acabe pasando del primero al segundo, volviéndose el vivir un estado, que al final se convierte en ese algo cochambroso e incierto donde el vivir ya “ni está ni se le espera”, que cada vez más dura toda la vida, y un Sartre redivivo bien podría cambiar su El ser y la nada por El estar y la nada, más propio de los tiempos actuales llenos de muerte social, luz de gas y defunciones anunciadas.

lunes, 14 de abril de 2014

Cinematontunas: UN MONTAJE DE MUERTE

Según los sergioleonólogos, el maestro era tan adicto a dar carpetazos a los géneros, que él, convertido en sí mismo en un género cinematográfico, sufrió la paradoja del escarmiento en propia carne, víctima del carpetazo de los productores (americanos, por supuesto), que se lo cargaron sin pestañear, como los héroes (americanos, por supuesto) de sus películas, hechas siempre con la aspiración a ser prohijadas por una americanidad tan pródiga como esquiva, quizá desgraciadamente por ser siempre también tan europeas.

jueves, 20 de marzo de 2014

Lágrimas nuevas


Desmond Tutu, que tiene apellido de detergente añejo y cañí, antes de que nos pasáramos a Omo, sin h, que era la competencia, y lavaba más blanco, como Desmond, ha pedido al gobierno más pasos en la conciliación de la cosa vasca. O sea: la reconciliación de las bascas. Y yo que Rajoy, le enviaba al obispo (la Iglesia ante todo, presidente) una copia de 8 apellidos vascos, esa peli que va a reventar la taquilla, y que amenaza con ser un buen punto de partida para la paz definitiva (menos en la Academia del Cine). Igual el mismo bishop desciende de vascos (Tuturrunoindía, Txotuturena o Porropapatxitutu), y descubre que le viene de sangre eso de abogar por pobres presos, y perdonar a las víctimas todo el mal que han hecho. (No, si ya verás tú como éste, además de algo rincojo y zarzanero, si no 8, al menos 4 apellidos vascos sí que tiene).
Decía Groucho que es más fácil hacer tragedia que comedia, pues la gente llora por las mismas cosas, pero se ríe por cosas diferentes. Lo que ocurre es que aquí se ha llorado tanto, por norma y casi por obligación, por algunas, que ahora que hay motivo para hincharse a llorar por otras (la crisis da para llenar un lebrillo), el llanto por las viejas suena ya forzado, inauténtico. Y no solo eso. La gente está deseando llorar con lágrimas nuevas, pero a poder ser de risa. Desaturdirse del embotamiento de la tragedia. Soltarse con la risión enorme de la tragicomedia de la vida, y más de la española. Lo que se dice reciclar el lagrimal. Y de paso, la existencia. Hacer catarsis. O mejor, carcatarsis, o catarsis a carcajadas. Descojonarse de tanto dramón y pasar página. Pero así, sin pasar por el melo ni la alta comedia; tirándose directo y de panzotada a la piscina para echarse en salazón como boquerones en sal gorda.
Es la tan traída y llevada nueva transición que nuestros oligarcas nos niegan y que habrá que hacer por lo civil, por lo ficticio, el arte, el espectáculo, lo lúdico, para aguantar algo más en el purgatorio (y ya que está visto que no nos los podemos quitar de encima). Porque entre la crisis y ellos, estamos hasta el gorro (o barretina, o chapela). A todo lo cual esta película seguro que colabora con su (no tan) burda risoterapia. Especialmente en el País Vasco, donde tanta falta hace  cambiar de lágrimas y echar el dolor en el adobo del humor, y debería subvencionarse su visión. O no. Que se gasten los cuartos, que para eso son más ricos, leche. 

martes, 11 de marzo de 2014

Cinematontunas: Enclave de futuro


Al final de Nebraska, la película que ha perdido, como era de esperar, toda opción a los Oscar, hay un breve diálogo que sintetiza y rubrica, no sólo la historia narrada sino también el momento sociopolítico en el mundo desarrollado, es un decir. Y es cuando la empleada de la oficina de promociones pregunta al hijo del enajenado (voluntario) con la persecución del sueño de obtener el premio prometido en la publicidad: “–¿Tiene Alzheimer? /–No. Es sólo que cree lo que le dicen./ –Qué pena.”
En este breve diálogo, casi a traición, queda resumida de forma un tanto lapidaria la gran disfunción de un sistema que para subsistir tiene que renovar constantemente la esperanza, e incluso la fe, para los más adictos, en un mundo mejor y el progreso infinito, a la vez que su angustiosa realidad tapona cada uno de los sueños que hace fecundar en sus víctimas, que para cumplirlos han de recurrir a “montarse una película”, hacerse el loco (el viejo chiflado de la peli es un Quijote, y su hijo carabina un Sancho) y jugar con fantasía y realidad para, al final, la única mejora, como salida de esa crisis, no es el camión añorado sino una furgoneta que el hijo consigue a cambio de su coche. Lo que en castellano se dice “cambiar el burro por una manta”.
June Squibb, actriz que da vida (y mucha) a la parienta 
del medio demente buscador del sueño perdido (su vida), 
encarnando lo que suele denominarse "cruel realidad". 
En definitiva, un largo trecho, el viaje, la vida, la crisis, el mundo, para acabar, en vez de en un sedán, en un pickup. Así es como probablemente acabe también resolviéndose la fase histórica que nos ha tocado. Pero a cuya cuenta de la nueva riqueza que nos han vuelto a prometer, ya hay preparada, como en la película, una verdadera legión de acreedores, buitres, vividores, dispuestos todos a pedirte un anticipo por lo rico que vas a ser y por la suerte que vas a tener. No importa que seas otro pobre diablo ellos. Como buenos zombies en los que el hambre nos convierte, al acecho de los pocos que quedan vivos y gordos (o así los vemos) para hincarles el diente. Lo cual es un indicio de la poca esperanza que albergamos en el cambio de rumbo vital esperado, aunque solo de mentirijillas, y que contradice la fe que de boquilla declaramos en el futuro.
Es solo que, como Bruce Dern en la película, queremos creer, el viejo  tópico voluntarismo para la vieja, ulcerosa y gangrenada herida de la realidad. Una actitud –para la que el género humano resulta de lo más apto–, la de creer, que es la aprovechada por los comeerciantes de sueños renovables y a plazos, con premio gordo o con pedrea, para vendernos otro boleto para su rifa. Y así poder seguir en esta lotería, sabiendo en el fondo que jamás tocará. Pero, eso sí –y esta es la parte más reaccionaria de la peli, calcada, por otra parte, de la vida misma–, que la resolución de ese laberinto que te rompe la cabeza no es lo fundamental, sino los vericuetos del trayecto –la sublimación de los problemas, la convivencia, la familia, la amistad– en los que vives toda la vida, para quedarte en ella, ¿a vivir? O a morir, más bien. Aunque creyendo. Siempre creyendo. Como locos. ¿Qué pena? Bueno, más se perdió en los Oscar.

jueves, 6 de marzo de 2014

Institucionalizados



Antes, tanto los pobres como los tontos eran verdaderas instituciones. Estaban bendecidos. Eran un don, la antítesis en la prueba de la existencia de Dios, que es que gracias a ellos hay ricos. Eran pues, cruciales para la poyética. Cuando no la poyesis misma. Que es la poya. Y eso se traducía en el lenguaje, hablándose de pobres de solemnidad y de tontos solemnes. Luego vino el boom, y casi desaparecen. Menos mal que pinchó la burbuja y han vuelto. Pero no es lo mismo un rico venido (o vendido) a menos que un pobre rancio. O un tonto de toda la vida que un tonto funcional. Y los de ahora son de serie, motorizados, ciudadanos, contribuyentes, digitales (frente a los de antes, analógicos), han mamado el bienestar, el estado de derecho, etc. 
Es lo que tiene la aldea global. Sólo que, como recuerda Carmen Camacho, en ella también están los tontos del pueblo. Y, no te creas, que, como dice el amigo Barrax, un tonto te jode un pueblo. Se te mea en la cuerva del Día Grande, y te lo jode. Aunque de momento se limitan a querer salir de tontipobres, como esos preferentistas que reclaman que el estado les diga cuándo tienen que vender las acciones de Bankia para obtener ganancias. Vaya un pijo. Que es como pedir a los maestros en el robo que te enseñen el arte del tirón. Y eso que son tontos.
Es lo que tiene haberse recriado en el estado garantista que te declara con derecho a todo (menos a la pela, como se ha comprobado). Como si supieran aquello que dijo Reagan, de que el contribuyente es una persona que trabaja para el gobierno, pero sin haber hecho las oposiciones a funcionario. Y que es lo que quiere cualquier malpierde que aspire a ser un pisaverdes: institucionalizarse, aunque sea interinamente. Y exige al grito de “y luego dicen que no hay cuartos”: ser pescatado, seguir siendo parte del estado, pero de la que sale ganando. 
Pues el Estado sigue siendo esa gran ficción descrita por Bastiat a través de la cual todo el mundo trata de vivir a costa de todos los demás. Y un pobre tonto no va a ser menos estado. Luego protesta, que algo queda. 
Y que vivir por encima de las posibilidades, aunque sea a crédito, es más vanguardista y capitalista, y menos reaccionario que esa prédica del ahorro burgués. Nada de ir de tocatejas por la vida. Que eso es un atraso, y al que no paga todos los días se le recuerda. Y es que los tontos son admirables. Aunque, como dijo Niels Bohr, un tonto siempre encuentra otro más tonto que le admire. 

jueves, 13 de febrero de 2014

Suicidadanos



Si usted es español –si no lo es, mejor– de entre 25 y 34 años (aunque en realidad no conozco ningún lector así), sepa que el principal peligro de muerte que le acecha es el suicidio (4000 se esperan este año).

jueves, 6 de febrero de 2014

Masterpinche



Cristina Fernández de, la Argentinita, que no es la musa de Lorca sino del peronismo más pelotudo, el cristinismo del polpotismo económico, no tendría precio como inspiración periodística en su país, si no fuera porque al que no lo tiene en un puño, lo tiene embanastado.

jueves, 30 de enero de 2014

La somanta



Dicen que la crisis empieza a tocar cibanto y pronto hasta podremos sacar la cabeza del quijero. Y lo mismo es verdad. Aunque también puede tratarse de algún tipo de eugenirrisia ideada por esa oenegé que es el gobierno, emulando a Eugenio, aunque sin pitillo ni cubata, para aliviar nuestra estancia terminal en esta unidad del dolor que es la vida.

jueves, 21 de noviembre de 2013

El sofrito


Un estudio universitario y clínico catalano-madrileño (era de temer, se veía venir) ha llegado a la conclusión de que el sofrito puede ser clave para una vida larga y saludable. Pero eso sí, el de bote.

jueves, 14 de noviembre de 2013

Putas, cabrones y clips de video


Las putas han vuelto de la mano, es un decir, de los Cabrones. O más bien de su pluma, pues es un manifiesto, conocido en francés como de los susodichos, el que, en el más puro jacobinismo galo, las reivindica contra la hipocresía (y el feminismo de falsete) como un bien social. Una provocadora boutade digna de enrobinados burguesetes monjiacamastrados, pero que indica el calentón que padece (es un decir) o por el que atraviesa (otro) el occidente más desembragadoEl último grito, para unos de gozo y para otras de dolor, del proceso en marcha que primero desveló el sexo, luego lo despenalizó, más tarde lo despecaminizó, al final lo hizo lúdico y ahora lo quiere convertir en deporte obligado, incluso para viejos, a la vista del tai chi que muchos se traen con él, sea a lo vivo o (los más) en Internet, consumiendo tal cantidad de clips, y tan cerca de la pantalla, que los van a tener que operar de la retina, de algún cipotazo. Cosas de la erectrónica, más viciosa que virtual. 
Y que son los mismos que corean a los políticos más chotones cuando prohiben el putiferio callejero, o cuando animan con sus cursillos de redención (a cuenta de los impuestos) a sus aficionados más arquetiparracos para que vuelvan al buen camino; o que aplauden como emprendedor al que pone un prostíbulo, y a la vez denigran como emperdedora a la belle de nuit, o la pecaria que se establece como autónoma, aunque sea en negro. Como reza el dicho: de día no veo y de noche me expulgo.
En esto, los cabrones llevan razón. El cuerpo es ahora la máxima expresión del hombre, su mayor valor, y consumirlo, consumir otros cuerpos, de marca y competitivamente, como un deporte más, anula de hecho el tabú del sexo, y la sexoadicción global, como toda patología que al generalizarse se vuelve signo de salud, indica el status, y en las mujeres es muestra de integración, o al menos de paridad, siendo su moneda de cambio. Estar à la page (o a la paja, si viene a mano), esa es la cuestión. 
Aceptado pues como valor de uso, porqué no hacerlo capitalista de una vez y darle un valor de cambio (o de mercado) como otra mercancía. Al fin y al cabo es lo que somos: un doble fetichismo, el de nuestro cuerpo y lo que representa. Una filosofía agravada con otra, la de los que no lo aceptan y lo combaten. Vale. Solo que, mientras llega la liberación, o el mercado, el coste (como el costo) siempre sale caro. Y, oye, estamos en crisis. 

viernes, 8 de noviembre de 2013

La consulta


En Cataluña se están liando con la dichosa preguntita de los cojons. Ya verás tú cómo al final ni se independizan ni nada, y ni siquiera hacen la famosa consulta, por no llegar a un acuerdo en lo que hay que preguntar. Siempre pasa lo mismo.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Perrea


Según dicen, los españoles somos los menos preparados en matemáticas y lenguaje no sólo de Europa sino también de toda España. Lo que no quiere decir que no estemos a la última en ambas cosas.

miércoles, 16 de octubre de 2013

El cante toca a requiem


La larga guerra de liquidación del flamenco empezó el día en que Las Grecas sacaron aquello de Te estoy amando localmente. Amar de forma loca es lo que tiene.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Que se besen


La agitprop triunfa y Cataluña empieza a preocupar, identificada ya como el problema. Y el miedo guarda la viña. De momento. El día que dependan menos de España, Europa tragará, obligará a lo que sea menester, se harán los tratados de rigor, y a otra cosa.

viernes, 13 de septiembre de 2013

El negro no puede


Escribir de internacional en un diario local es como pedirse una fideuá en un puticlub. Pero para eso estamos en Feria. Ole. Y hay que celebrar que Obama (o el altísimo cielo) no nos la haya aguado con una lluvia aunque fuera de cohetes.

jueves, 29 de agosto de 2013

Parentesia


Uno de los rasgos definitorios del humanoide moderno es la parentesia, que no hay que confundir con la propensión a utilizar a los parientes como anestesia del vivir (o a anestesiarlos con tu vida), sino a vivir ésta como un relato con paréntesis, que la (o)presión social quiere ya numerosos, obligatorios y permanentes.

martes, 27 de agosto de 2013

Lapidario fundamental

En USA están tan obsesionados con el efecto invernadero y otros gases tóxicos, que Obama ha decidido pagar a quien los use con algo menos contaminante: plomo.

jueves, 15 de agosto de 2013

La tornaja


El PP de Villarrobledo acusa al anterior alcalde, Ruiz Santos, de gastarse entre 2005 y 2011 más de 35 millones de las antiguas pesetas en comidas, convidás, tirar de veta en hostelería, y hacer méritos para llegar a sustituir a Santa Marta

jueves, 25 de julio de 2013

El rastrojo


En el estado de Georgia (USA) la felación está prohibida, dentro de lo que cabe. No sé qué trauma arrastrarán. Los lamepollas, pues, al contrario que aquí, son ilegales. Lo cual no quiere decir que no existan, ni tampoco que eso sea un signo de progreso.