La mayoría de los pobres disponen hoy
día de un aparato con agenda electrónica incluida. Solo que la llevan vacía. Si
algo caracteriza al paria de hoy es una agenda virgen. Yo mismo creo que tengo
una. Pero no sé ni dónde para.
lunes, 25 de abril de 2016
martes, 29 de marzo de 2016
Alboroques, o el (puto) cambio de hora
Desde antiguo, el hombre celebra las horas. Se trata de un
acto de segmentación de la propia amortización, de un aplazamiento de la fecha
de caducidad. En esto, los romanos,
viernes, 25 de marzo de 2016
Progresando
Aunque
parezca sandungueo lo de Bruselas tiene mucho que ver con la paz. Los capciosos
dirán que con la de los muertos. Pero también con la de los vivos. O, mejor,
jueves, 17 de marzo de 2016
La "plantá"
San José se presenta
este año más parricida de lo normal. No sólo es que la primavera, que se anuncia
en plan killer, pretenda fulminar al
invierno, la lluvia
miércoles, 16 de marzo de 2016
Nuevos oficios
El repartidor de
borrachos volvía a casa después de hacer la última entrega. Aquella noche se
había ganado el descanso. Hasta tres
jueves, 25 de febrero de 2016
Coprofagia
García-Page (Don Emiliano), que
lleva más de media vida subido a un coche oficial, sin contar los taxis (a este
paso supera a Martín Villa, don Rodolfo), ha dicho el otro día que al PP aún le saldrá más basura próximamente. No
reveló sus fuentes (o manaderos), pero en lo que son alcantarillas, se le
supone puesto, aunque menos que su padrino, tan calladito últimamente, su tío
más que primo de Zumosol y dueño que fue un trienio del CNI, esa especie de FBI
de tebeo de Bruguera y aún así el mejor seguro de vida de cualquier político
carpetovetónico (carpeto, por lo clasificado).
Lo cual no es descubrir gran
cosa, habida cuenta que este, como todos, es un país de mierda. Solo que ahora
estamos en pleno periodo coprófago, y con el calentamiento global huele más.
Además de que, dada su abundancia, podemos seleccionarla, y si en plena crisis
luce más bonito y sabroso lanzarla a los presuntamente ricos, también resulta
que bajo tal cúmulo de linchamientos de mierda, se oculta, a sabiendas o no, y
también por las supuestas izquierdas, esa otra mierda menos exclusiva, de peor
olor y menor trazabilidad y calidad organoléptica, que no se come lo que se
dice un kiwi y apenas despierta el olfato periodístico, embotado con la caca
del papel moneda.
Así, enseguida se ha
tirado de la cisterna, al ver esos 3.500 millones de € al año en horas extras
no retribuidas. Y eso con 2 millones menos de currantes que en 2007. Un aumento
del 12%, que quiere decir que el trabajo ha perdido, entre salarios y coste de
la vida, al menos un 20% de lo suyo.
Eso es lo que yo llamo mierda de calidad
tirada a la basura de las papeleras mediáticas, en pro, por ejemplo, del comité
de sabios pedido por Margallo (ministro de Exteriores, nunca mejor dicho), propuesta mucho más cool,
trending y hasta hipster, dónde va a parar, para precisamente evacuar consultas y excretar como es debido algo digerible para las masas en cuestiones de mierda.
Mientras tanto, la corrupción empuja al país, hace subir el PIB, la gente lo apoya en las urnas y es el signo de identidad nacional (incluida Cataluña), y hasta hace bajar, según creo, el consumo de viagra.
Mientras tanto, la corrupción empuja al país, hace subir el PIB, la gente lo apoya en las urnas y es el signo de identidad nacional (incluida Cataluña), y hasta hace bajar, según creo, el consumo de viagra.
Así que, como el mismo
CSIC está investigando muy higiénicamente, por lo visto, las heces curan. Y si no, al menos hacen olvidar que no es que estemos
haciendo limpieza, o regeneración, y no digamos ya que el grueso(intestino) de
los españoles nos hayamos convencido de que también nos puede ir bien con el
culo limpio, sino que todo esto que nos pasa no es más que otra falsa catarsis de mierda en toda regla. Y no precisamente de la virtual, sino de la buena, buena.
jueves, 18 de febrero de 2016
Rescoldina
Cuarenta años después
y con las debidas reservas, he de decir que esta película me suena. En
pantalla, lo de siempre, lo viejo resistiéndose a irse, y lo nuevo sin saber
cómo asentarse. Eso nunca cambia. Es el ciclo de la vida (y la muerte), con
algo de sexo en medio, pero poco, lo justo para joder al público en general (al
de butaca se le da aloe vera para el escozor). Pero lo peor es el guión.
Con un
argumento de buenos y malos y estructura típica del cuento, de Propp, con su
agresor(nuestro destino), donante(electores), auxiliar(C’s), la princesa y su
padre (el estado), el ordenante(rey), héroe(candidato) y antagonista
(PP/Podemos), se han montado una obra no por dejà vu menos visible, pero cuyos ribetes de remake (perdón, pero es que suena mejor que versión repe) resultan
insufribles.
Cambio, re-transición, nuevo régimen. Mucho bombo para tan poca
función. O “no pasarán”, “que vienen los rojos” o España en peligro, tan
parecidos en patetismo a aquel temorodio a Carrillo antes de demostrarse fatuo.
Todo es vana programación para la caverna, sea la tele o la vida, o la
televida. Con algo de realismo si se quiere, por vivir (y padecer) los efectos
de aquel fiasco adulterado aunque bien elaborado que fue la transición.
Pero, como
entonces, a la caverna nos vienen con una peli que, proyectada en la oscuridad,
a unos los rapta, día tras día en su pantalla, y a otros nos disuade, quizá por
sospechar que a la caverna ya no baja nadie a alumbrar sino a deslumbrar, a
saturar con la falsa luz de la parodia en que se ha convertido la historia, y no
solo aquellas segundas partes de ella que se repetían, según Marx, sino toda
ella, que hoy es pura repetición, copia y vuelta de tuerca. Parodiar la
parodia.
Sus nuevos actores, fieles herederos de las viejas escuelas de
interpretación, la versionan en plan nota tomándola por un karaoke. Y todos, repitiendo
a coro, cual estribillo de la Nocilla:¡Repetimos! ¡Que nos echen otra! El show
debe continuar, y agotado según parece aquel numerito circense de puertas
giratorias de la historia que fue la Transi,
con escapismo, funambulismo y aserramiento de cuerpos incluido, hay que
reinventar el espectáculo. Solo que no hay ideas, ni, por supuesto, almax y
bicarbonato bastantes para trasegar la rescoldina y el ardor del refrito de
mugre intemporal con que, en su defecto, nos deleitan.jueves, 7 de enero de 2016
Cretinismo parlamentario
Los lloraderos patrios, de nómina o eventuales, al pairo del
sudoku electoral, van a tener que empezar a cobrar entrada y poner numerus clausus de
plañideras por el futuro del reino, pues, entre pucheristas (en el triple
sentido de su afición al puchero gratis, al pucherazo si es necesario, y al llanto seco o de pollo), lamentones de la Gran Coalición (“Ayer
putas y hoy comadres”, o “Amigos que ayer gorrinos”), y los magdalenas más magdalenienses del infausto
pacto de izquierdas (“Del bien
acuchillado se hace el buen cirujano”), el artículo estrella de las rebajas,
una vez que se agoten los clínex, van a ser los lebrillos, que, si se acaban, se puede
poner a tanto llorón a llenar pantanos, y que hagan al fin algo útil.
Y lo peor es que la ciudadadanía está empezando a contagiarse, y
en cuanto empiece la cuesta de enero esto va a ser un barrizal salado, ya que
las lágrimas de cocodrilo, contrariamente a las de Becquer, no van al mar, sino
a pringar al resto de los adanes de a pie, y no digamos los motorizados, que
como no les hayan echado los Reyes un buen Tontón van a acabar más perdidos en
política que Pulgarcito en la casita de la bruja, entre tanta maraña de
madremías mediáticas de toda laya.
Y no es para tanto. Ni cataclismo ni situación
ideal. Todo se reduce a que, sí, muchos piarlas, pero aquí las dos mayores empresas
del país siguen siendo las de la partitocracia. Y cualquier acuerdo para ellas
es una opa en realidad, y si van juntas, cada una pierde la mitad de su negocio, del que
dependen miles y miles de sueldos, millones e intereses, hoy por hoy imposibles
de compatibilizar. Así que, o crédito puente para recuperarse(elecciones) o
quiebra, y opa hostil de los que aún no están hipotecados y gozan de más
crédito, que, eso sí, ya han dicho que, en el 2020, mochila en vez de carretón para los diputados. ¿No será
porque cabe más?
jueves, 24 de diciembre de 2015
Moraleja de campaña: El aprendiz
Érase una vez un niño que quería ser político, ya ves tú. Y
como el desdichado tenía abuela, ésta, preocupada por cómo y quién le había
engalgado con ese conque, tras diversas infructuosas mediatizaciones, le tiró
la siguiente postdata: “Mira, quien busca leña verde, cuanto más busca, más
pierde. Y además, ¿dónde vas a ir tú que más valgas, ensapillado perdido de no
comerte los crispis?, que te la van a enredar, so faltaco”.
Pero el guacho, algo zagalucho ya y descreído e inteletador
por tanto, pensó lo que pensó y emprendió una gira por las diversas ofertas
para ver cuál podía serle de más provecho. Más gratificante, que se dice.
Indocumentado total, decidió ir a tajo parejo a que le
dieran razón, y así dio con un sitio del que salían muchos adjetivos y viendo
en ello asaz sustancia, se arrimó a abubillear, y como entremedias empezase
venga a sentir “compañero/a” y dale, se fue a ir figurándose ya que
aquello era un algo de parejas de hecho o así, y al decir una voz melosa que
gracias a ellos éste era ya un país miembro y de pleno derecho y que querían qué
menos que cierto reconocimiento por ello, parecióle reunión de exagerados y
creídos, no viendo mérito en algo que él conseguía de buena mañana sin apenas
proponérselo antes incluso de despertarse, y si bien algo le daba que solo se
trataba de retórica, por el mucho aplaudimiento que oyó, al ver salir al
trapero con el remolque lleno de los prospectos de la última votada, sin ver
porvenir se abrió para otro chiringuito.
El siguiente cuadro le animó algo más, pues con los
programas estaban haciendo unos cursos de papiroflexia, con el fin de echar
mano izquierda. También había previstas unas conferencias de buenas maneras
pues en pleno neoliberalismo y corrección no eran de recibo las voces de
“amoto” y “arradio”, indicio de haber en ellos aún bastante gente arrastrojada;
ni mucho menos cosas como “si el portavoz de enfrente nace más tonto, lo tiene
que parir la vecina”, o que para hablar de trasvase dijeran trasiego, y eso sin
que parecieran todos bodegueros, intuyendo por estos harto dolorosos deslices
del lenguaje cierta desconexión con lo que podían ser sus intereses, que aún no
sabía. Tampoco ayudó que se atendiera gratuitamente de la próstata, con un
programa experimental desarrollado por el CIS a partir de la sistematización
demostrada entre la glándula y la política, especialmente a partir de los 50, programa en el que la
organización estaba volcada y algunos hasta por los suelos.
Ante este inesperado calorreo, el primal se vio precisado a seguir buscando en otro sitio que al principio creyó uno y luego resultó trino por haber alquilado el local entre varios para ahorrar dinero y energía, tal era la revoltaza y promiscuidad de casi todo, no obstante cada uno llevara su liebre. Así, unos, por toda ideología estaban en contra del juguete bélico y a favor de tirar arroz integral en las bodas, contra la pretensión del gobierno de liberalizar este tema y poder tirar cebada, y gastar los excedentes. Le parecieron muy verdes, a más de ñoños e infantiles a la primera de cambio, acercándose entonces al bochinche que otros tenían liado, un cipoteMix de letras inconexas, tal guirigay de acusaciones y balamío que salió de allí como si le hubieran aplicado una catalítica en la cepa de la oreja, viendo cómo un furgón de la cooperativa farmacéutica descargaba en esos momentos una arroba de paracetamol a granel, entre las risas de los divertidos porteadores de que era muy bueno para la reuma en el cerebro, y más barato, mientras al lado, otros se quejaban enmoñigados de que a pesar de que aquello siempre había sido un jaladero, a ellos nunca los quisieron meter en las listas ni sacarlos de pegar carteles, acusándolos de endogámicos, tiñosos y tiralevitas, y los otros a los frustrados con complejo de huérfano de peladillero, de zánganos ganapanes, y que si querían ser alternativos, que se metieran a toreros, o a militantes de base, o sea a monosabios. Anda ya...
Daba de mano el sol cuando el trasto, que creyó haber tenido
una buena idea en remozar la política, visto que hasta los terroristas, como
los rockeros, además de no morir nunca, estaban ya a pique del plan de
pensiones, volvió con su abuela y ésta le dijo “¿Qué?”. Y él, por utilizar su mismo
lenguaje, contestó: “Ná, que quien abre
los ojos a la gente, recibe los sopapos en la frente”. Y ella le confirmó:”Ea,
pues hazle un amasao a las gallinas, que están desmayás”. Y él, casi sin
querer, pensó:”Sí, como las medias”.
Aún no lo sabía, pero ya estaba contaminado y empezaba a
decir tonterías.
miércoles, 11 de noviembre de 2015
Moviliario
Si hay un mobiliario urbano verdaderamente
antiestético en cualquier ciudad ése es un concejal hablando en plena calle por
el móvil.
martes, 3 de noviembre de 2015
Infantilismos
Mucha gente cree que el bacalao al pilpil o la cocina vasca,
vieja o nueva, son los elementos de choque de un nacionalismo ultra.
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