viernes, 14 de septiembre de 2018

A por ellos


El auge de la ultraderecha preocupa tanto a la Unión Europea que están estudiando concienzudamente cómo joderlos con una decisión sobre el cambio de hora que, seguro, los deja en el sitio.

jueves, 13 de septiembre de 2018

La ruleta

Carmen Montón, que es licenciada en medicina (gracias a Dios sin ejercer), también representa un buen diagnóstico de su ex gobierno, que básicamente lo reduce todo a un juego, el de la ruleta rusa, pero al revés: en vez de eludir la bala mortal agazapada, acertar cuál es la última de ellas antes del vacío. 

Masters & commanders

El que regala bien vende y el que lo toma lo entiende.         Refranero español.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

Puntualización


El señor Borrell, como otros muchos nacionalistas, no repara en que un país en el que los dirigentes del Procès estuvieran en libertad provisional no sería muy diferente de uno en el que todos fuéramos libres provisionalmente.

lunes, 10 de septiembre de 2018

Albacete, casa de huéspedes


Acudían a la ciudad regazo a renovar la dicha de sentirse en sus brazos, serenamente alegres, no muy en sus cabales por el carácter de su negocio, que era divertirse en el mucho balumbo de su fiesta, y en ella embracilados, se unían al balamío.

Máster al Montón


La ministra de sanidad pone en marcha un plan contra el suicidio –no se referirá, espero, a la subida de impuestos anunciada–. ¿Eso es lo que aprendió en el máster?

Gerontoempoderamiento

Carmena (75), o revienta.

Ficciones y contradicciones. Contribución a la crítica de la ecología política (para un planeta más justo, naturalmente). Post-it 5


Memorias de una cobaya. Apunte 315; ïndice 3

Al parecer, vendieron su enfermedad a una planta de primicias de guerra. Ya saben, se cogen fragmentos de ADN viral estable –y qué mayor estabilidad que la de Esmeraldina, que nunca dejó de sonreír–, mejor aún si contienen órdenes de control de la división celular; se añaden unos cuantos telómeros, unas secuencias del ácido para protegerla de la corrosión de las nucleasas donde se injerten, se liga todo con enzimas, se echa un chorrito de ligasas, y ya tenemos un cromosoma artificial invasivo. Es una técnica un tanto vencida –si lo sabremos los enfermos profesionales–, perfeccionada en ratones transgénicos diseñados al efecto –¿saben el nuevo chiste?: ¿qué se aprovecha mejor que el cerdo? Pues el cerdo transgénico–. Pero las células humanas están mucho mejor informadas, y no reconocieron a esos genes transfigurados. Normal. Como me pasa a mí con Nazarino, el verraco. Dos problemas. Uno, que por entonces estaba prohibido experimentar la construcción de humanos transgénicos. Cosa solventada derribando las murallas de la ética, esa especie de cienciología por la que tantos van al cadalso. Y cuando al fin se optimizaron los virus antiautoinmunización, se supo que ese adelanto había sido posible con humanos transgénicos clandestinos de muy alta calidad genésica que jamás se encontraron. He aquí que los verdaderos padres del programa de reparación de esa especie, que tan cara resulta, son una incógnita. La segunda cuestión, la del misterio del comportamiento de los centromeros humanos como catapultas de la multiplicación de los genes alienígenas positivos en los tejidos equivocados, se dilucidó quizás en el mismo proyecto, el Transgenhuma, en lo que las vacas no han dejado de tener protagonismo, cómo no. No en vano los bovinos son especialmente aptos para la inoculación y desarrollo de plásmidos antibióticos, llegando a subsistir a las manipulaciones más excéntricas, cosa que es patente sólo con verlas. Y se acabó.

Nota bene: 
Según Herodoto, con toda verosimilitud la fuente de las enfermedades no debe residir en otro lugar que en los vientos o los pedos, en exceso o en defecto, bien sea por entrar en el cuerpo en demasía o por contaminados de miasmas morbíficas. (El subrayado es mío.)

sábado, 8 de septiembre de 2018

Letras p'al cante: caracoles


Caracoles en (mi) Feria

!A la feria, a la feria!
Ponte pétalos nuevos
de peregil,
que abril
se alejó estornudando
con su barril.
Pero aligera,
que este año llega tarde
la primavera.
Ale, que son las dos,
y ésta la pago yo,
que a septiembre lo ha traído
un caracol.
La luna está saliendo
con dos luceros
y al chocar en sus conchas
salen los cuernos.
Musa nocturna
de entre las yerbas,
llenas todas las tardes
platos de Feria.
Y después de las voces
y de los pitos,
bulles picante
en los chiringuitos.
Y así los quiero,
más caracoles,
que si los que dan 
en verano
son los mejores,
los de septiembre, chicos,
se recuerdan to el año
en los corazones.