Si no empiezan a ocurrir
cosas, acabarán sucediendo de verdad.
martes, 6 de marzo de 2018
lunes, 5 de marzo de 2018
Cinematontunas: La costurera enmascarada
Claudette Colbert siempre dio un perfil de
izquierdas. Quiero decir que exigía ser fotografiada de ese lado, llegándose a
decir que su lado derecho era el lado oscuro de la luna. Y aún así acabó
triunfando. Bueno, así y por ser quien era, la hija de un banquero francés
asentado en New York, y una gran actriz de teatro que acabó en el cine al
quebrar las salas con el crack del 29.
Aunque lo de su lado derecho no fue
nunca su única sombra, rondándola siempre el entredicho y no solo profesional.
Así, se dice que el Oscar de 1935 por Sucedió una noche, lo ganó por no
personarse Bette Davis, que lo tenía chupado con otra película.
Pero su lado
más sonado, aunque también el más acallado, fue su pertenencia al Club de la Costura,
que empezó en broma, promovido entre otras por Joan Crawford o Marlene
Dietrich, ésta de anfitriona, en reuniones en privado o en lugares públicos de
moral libre, y acabó como verdadera red semiclandestina de lesbianismo para
defender intereses culturales, de género o sexuales de un amplio grupo de
mujeres del cine y otras actividades, y huir de la censura social cuando no de
la persecución.
El club estuvo en vigor de los años 20 a los 50 del pasado
siglo, y junto a ‘costureras ejemplares’, como Barbara Stanwick, Greta Garbo, Lily
Damita, Dolores del Río o Tallulah Bankhead, y alguna que otra depredadora
sexual, de cualquier género, como Mae West (“Las chicas buenas van al cielo;
las malas, donde quieran”), la excelsa Claudette estuvo siempre señalada como
más o menos asidua.
Por supuesto, todas fingían –y por eso huían en público de
la gran Mercedes de Acosta, que no disimulaba lo suyo, y las vapuleaba por
ello– y estaban felizmente casadas, algunas en matrimonios lilas, o sea con
gais. Así, las Mujeres de la Costura, como se las denominaba en petit comité,
dejaban a sus maridos en casa y se iban a coser a casa de una amiga o al Big
House de Hollywood Boulevard.
Claudette, que nunca fue miembro de número
reconocida, dando siempre esa impresión de ser la típica estrecha de buena
familia cuya vida transcurrió toda en el armario, salvo discretas
transgresiones del contrato con graves penalizaciones contractuales contra las
malas costumbres, se casó de hecho dos veces, una con el director Norman
Foster, un gay casi oficial con el que apenas convivió, y luego con un
médico para que la tratase su dolor de ¡tetas! Cosas del coser. Ah, como buena revientatópicos, también dijo una cosa harto evidente: "Los hombres no se hacen más listos a medida que son mayores. Sólo pierden pelo".
viernes, 2 de marzo de 2018
jueves, 1 de marzo de 2018
Patria
El asunto catalán, dicho en plan serie negra,
lejos de reforzar nuestras defensas con anticuerpos contra el gripazo
recurrente del rollo ese de la patria, moviliza lo espurio de cada uno para
alterar neuronas, remover viejas bascas, o rascarse el bolsillo, que es la
prueba final de que algo falla, para comprar una bandera (todas las cuales, por
cierto, se hacen en Cataluña, grandes negociantes, ya se sabe, de lo nacional).
Y ya para colmo, hay hasta quien se atreve con los himnos, a sabiendas o no de
que la mitad del vecindario arrastra como gran frustración, achaque de desorden
vital y sinvivir insoportable no tener una letra con que cantar a la gran
tribu, ese oficio de poetas muertos. Ya se sabe: hay cosas que si no las
cantas, no es que no existan; es que no existes tú.
![]() |
| Patriota del pinta y colorea. |
Lo cual, digámoslo también,
es aceptar que el discurso político pasa hoy por el popurrí de la peor estofa,
y apuntarse a él ya no es ir de víctimas de una tentación urdida por otros,
sino de victimistas por hacerlo propio y aceptar oportunistamente, al albur de
los fracasos, el envite de la política del momento, y de siempre, demiúrgica, semiderruida
pero hegemónica. Para eso tanto 15-M, novedad y cambio de tercio.
Luego lo
malniegan, corrigiendo que la patria es el empleo y los servicios públicos, en
lo cual ya puedo estar más de acuerdo, pues un buen maestro o una buena
limpiadora de hospital pueden ser una magnífica patria, y no digamos la cena de
un albergue. En fin, todo aquello que a uno le dé la gana, desde un pájaro a un
potaje de acelgas, todo lo que se pueda compartir a partir de uno mismo. Ya sé
que es muy platónico, pero, las masas, para las fritillas.
miércoles, 28 de febrero de 2018
martes, 27 de febrero de 2018
La penúlltima
A la
edad de la duda suele suceder la de la incertidumbre. Si bien haya quien se
salta la primera y se topa de repente con la incerteza y su castañazo. Las
mujeres, bastante menos.
lunes, 26 de febrero de 2018
viernes, 23 de febrero de 2018
Desvencijados
Nos desvencijamos.
Prueba
primera: Arco retira una obra titulada Presos políticos... Se supone que por
una cuestión de sintaxis, pues es al revés y el artista ha metido la gamba,
vocifera babeante la brigada mular de
jueves, 22 de febrero de 2018
miércoles, 21 de febrero de 2018
Carnaval de Cádiz, de la fiesta a la feria
La imagen del Carnaval de
Cádiz no puede ser más exitosa. Muchos años, talento para venderla y un buen
producto, han tenido la culpa. Y Cádiz es al Carnaval lo mismo que fue para la
libertad en tiempos napoleónicos, cuando la invasión la convirtió en el último
bastión en pie contra la opresión, entonces de los ejércitos y ahora de la
contrarrevolución social. Si bien yo tenga mis dudas al respecto, pues, ni
entonces se encontraba tan indefensa, como isla protegida por unas muy buenas
armadas española e inglesa –dando pie a esa chulería, aunque fuera a posteriori
del “con las bombas que tiran los fanfarrones se hacen las gaditanas
tirabuzones”–, ni ahora sea tan irreductible su determinación a mantenerse
impávida ante las embestidas de la marea de represión ideológica que supone la
corrección política. Aunque el tópico crezca y el mito se engrandezca.
lunes, 19 de febrero de 2018
Letras pa'l cante: romeras
Agua para el culto
Un velero se
fue al mar
como si
entrara en un cuerpo,
abriendo
llagas de espuma,
mecido en olas
de fuego.
que hace con
sus caballitos
nidales de
plata pura,
y convierte
corazones
venidos de la
amargura
en tiovivos de
colores
con el alba
por montura.
Fuego en el viento,
rosa de arena,
vé y dile tú al oído
mi amor canela.
Las aguas del mar llamaban
a una sirena a nadar
y tú me llamas,
contigo, me llamas,
cañaílla a naufragar.
Auroras son los días,
romero verde,
las sabanitas blancas,
flores de jara donde perderme.
Vuela en el
aire,
fecunda mi
alma,
que tengo esta
noche
la alegría de
guardia.
viernes, 16 de febrero de 2018
lunes, 12 de febrero de 2018
Taquillazos lejanos
Los
españoles empezamos a detestar nuestro cine al llegar los setenta, como un
efecto más de esa tendencia tan propia al automenosprecio, acrecentada por la
apertura y adjunto resentimiento, que entonces nos invadía, y el éxito de la contrapropaganda
antifranquista de que todo lo de aquí era bizarro y cutre y todo lo extranjero
caramelo de malvavisco.
viernes, 9 de febrero de 2018
Normas para formar gobierno
Lo que abunda no daña. Y dejaba crecer la
grama.
Por ejemplo, el secesionismo.
Compatibilidad
En El Padrino hay una escena en que Don Corleone va y dice aquello de que las
mujeres y los niños pueden ser confiados; los demás, no. Pero de ser gallego, Mario Puzzo
jamás habría escrito esa frase.
martes, 6 de febrero de 2018
ACLARACIÓN
La detenida por dejar a su bebé en la calle mientras jugaba en un bingo, no es que lo abandonase, es que no quería acabar apostándoselo por una mierda de línea. que quede claro.
lunes, 5 de febrero de 2018
Memorias erráticas
Contaba el actor
Fernando Rey que Buñuel lo había contratado en un principio porque hacía muy
bien el muerto, función que en el cine es, o era, harto meritora si tenemos en
cuenta que a tal pose se le concedía en lo simbólico tanto valor dramático como
valor económico se confiere hoy a hacerse el
Lápida
Uno de los ideales de
la era lúdica es leer un libro con una mano y comer un churro con la otra. Y, con un atril, rascarte el otro con la otra.
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