jueves, 27 de abril de 2017

La provecta primavera

Vivimos diseminados, apenas dulceando con nuestro corazucarillo sacarino el oleaje del pasar en que se diluye y vuelve disoluto, siendo normal sentirse semilla condolida, lanzados a las sequías de los yermos, perdida como está la batalla de soñarse entre muchos, pues la figura del oídor de sueños es otra de tantas que no sé si a Dios gracias desapareció de entre las flores del bien, como por ejemplo la del abuelo, que siempre ha funcionado como un oídor de sueños pero al revés: él te cuenta batallas con la mirada cúrcuma perdida entre los abrojos del tiempo y tú escuchas embelesado.

miércoles, 26 de abril de 2017

Lápida

Lluis Llach ya manifestó hace mucho que lo que más deseaba era no morir siendo español. Larga vida, pues, tío.

martes, 25 de abril de 2017

Ars felicitate: la píldora

La happildora universal

        Por el Cronista Oficial de la Villa


La felicidad es un gran invento. Pero en estos días no es fácil ser feliz. Ni aunque te lo mande el médico.
Cuando eres joven, crees que vas a vivir mil años. Y es cierto. Sólo que pasados unos cuantos, te das cuenta de que vas ya por el 970. De manera que cuando alcanzas esa edad cercana a la esperanza de vida de la estadística, comienzas a observar que cada vez es más difícil encontrar la felicidad. Y entonces es cuando lo fías todo a las píldoras.
Hubo un tiempo, hace unos cuantos siglos, en que la gente aún no se le había presentado esta papeleta, pues sólo permanecían vivos unos setenta y tantos años. Pero ahora, con esto del milenio, es que se te pasa volando, y está visto que no hay manera de que la ciencia encuentre una fórmula para alargar la existencia. Y para esto tanta eternidad y tanto niño muerto... Todo era mentira.
Los profetas fueron los que empezaron la monserga. Venga hablar de la vida eterna, pesadísimos. Los Vasculares, los llamaron. Por aquello de que estaban muy centrados en lo coronario y circulatorio. En cambio, nuestra juventud, que a los doscientos o trescientos años ya tiene de todo en la sangre, es más bien bascular. La distancia de los sueños inter épocas sólo es de una letra.
Es lo mismo que lo de la calvicie, que ves a mozalbetes de sólo cien años con unas entradas hasta el colodrillo..., y sin vislumbrarse avance alguno en el horizonte. Y eso que lo cogió por su cuenta el Instituto Mundial de la Democracia. como prioridad máxima. No te quiero contar: propaganda y  divulgación a tope. Explícita o metonímica. Recordemos, sin ir más lejos, el ya clásico “Introducción a la calvicie y otros cuentos” –por cierto que editado con dinero púbico–. Pero ni por esas. Otro cuento chino de la seguridad social. Más promesas incumplidas. Se habla hasta de un cohecho de alguna institución con una empresa de pelucas. El resultado de todo, una conjetura. La de que la alopecia parece deberse a un virus o algún gen mutante que surgió en España allá por mediados del siglo XX, y que no hay forma de aislarlo ni hacerle retroceder, y que se hace con las cabezas de la gente cada vez más jóvenes.
Sin ir más lejos, el otro día vino en las noticias que uno había palmado con todo el pelo... a los 270 tacos, y como una heroicidad! Patético, ¿verdad? Y trágico. Porque las generaciones venideras, digo yo si podrán vivir calvos durante setecientos, novecientos o incluso mil años, al ritmo que esto va, y cuando le preguntes a alguno, “¡qué, cómo va eso!”, no se les ocurra más que un apático “aquí, echando frente”. Una salida para olvidar, ciertamente. Y es que ese es en el fondo el quid de la cuestión juvenil, la descompensación cada vez más notable de entradas y salidas.
Hay quien dice que eso no habrá dios que lo aguante, y que –siempre a juicio de los politólogos–, esa es una de las razones del escepticismo mundial, porque ya nadie se cree hijo de Dios, con esa mata de pelo que le sacan en todas las estampas y reproducciones. O será que somos unos dejados de su mano, que es peor. De manera que aquí puede pasar de todo y desde luego, cosas menos desestabilizadoras se han visto.
En estas circunstancias actuales, ser feliz cuesta caro, qué menos. Y no me refiero sólo a lo económico.
Antes, según nos ha sido legado, te sentías vacío y te bebías una caja de cervezas y ya está. O, en caso contrario, cuando te acalorabas o te crecía la carne, un suponer, sabías lo que tenías que hacer. Tenías un abanico de alternativas, tanto si eras creyente, como si no; si estabas sólo o acompañado; si la compaña quería como si no. Sin que esto suponga la defensa de morales caducas. Pero es que ahora no sabe uno lo que hacer. Ni siquiera los ricos, que ya es el colmo. Lo que lleva a preguntarse a qué tipo de felicidad estamos abocados, caray.

domingo, 23 de abril de 2017

Letras pa'l cante: jabera y verdial

Cada persona del mundo
padece de una manera.
Yo, que nunca he padecido,
ahora padezco de veras
en cuanto te he conocido.








El olvido es la cuestión
que desune a las parejas,
a mí se me olvidó anoche
de cumplir mi obligación,

y ahora de mí no te acuerdas.

jueves, 20 de abril de 2017

Ponedoras


El PP es ya, no un partido, sino un problema de álgebra, algo cuántico más allá de teoremas, algoritmos y códigos binarios, cosa de peritos contables y solo resoluble por algún matemático indio nuevaolero. 

lunes, 17 de abril de 2017

La cuarta castaña


A poco que nos fijemos históricamente, desde la postguerra hemos pasado, de la moda de nombrar las cosas a partir de lo terciario a hacerlo según lo cuaternario; de un mundo en que terciar, el tercer hombre, el triángulo amoroso, el tercer mundo, el trimestre, los triunviratos, la tercera vía, la Trilateral, el tercio legionario o los trienios estaban más o menos instituidos, o sea naturalizados, pasamos a otro que habla del cuarto poder, el cuarto protocolo, el cuarto mundo, la cuarta dimensión, los cuatrimestres, el cuarto y mitad y los cuartos en general aunque nadie los tenga, y no sólo por la desaparición de los trienios. 

sábado, 15 de abril de 2017

Derrovictorias


ETA ha vencido. Al menos allí. Si Otegi habla de los 50 años de dolor como un ‘relato’ (el discurso histórico pasado, puesto en plan estructuralista) y los demás otorgan, es que sí.

jueves, 13 de abril de 2017

Letras pa'l cante. SAETA


Lucidez

Cada uno vive su vida
como si fuera un Calvario,
con su corona de espinas,
con su cruz y su sudario.

Y solo ves la verdad
al llegar la Dolorosa,
la luz en la oscuridad,
de haber sido cualquier cosa.


lunes, 10 de abril de 2017

Camino de vuelta (y media). Giro al Purgatorio (II)

Aun sabiendo que cualquier regreso al pasado es necia impostura, un empeño en mostrar el propio relato como otro exempla del apotegma cesarista, tan verosímil como inquietante, de "vence quien permanece", en lugar del cuento de inicios inciertos que siempre acaba aún peor, simplemente porque termina, no obstante, es evidente que todo el que sigue aquí tiene algo que contar a los victoriosos, los que viven, incluidos los que se supone vivieron lo contado, para los cuales no deja nunca de ser una sorpresa esa vida en común pasada por las letras, sobre todo a manos de otro. 
Puestos así, solo se trata de esbozar, al modo naturista, algunos pasajes deslavazados, jirones cual cuentas de un rosario roto, obscenos tal vez, o así lo espero, rehilados del recuerdo de unos años, entre 1973 y 1987 (aunque la Transición en sentido estricto fue entre diciembre de 1976 y octubre de 1982), a fin de enturbiar con fea tinta esa agua cristalina que nos hemos forjado como origen de nuestro paraíso, y ello con un doble objeto. Uno, para poner en solfa esa mitología de culto que se cierne divina y terrible como madre de todas las mentiras, tan beatificable como una puta. Y dos, para camuflar en esa trivilalización, que incluye al mismo cefalópodo revisionista que todo escritor lleva dentro, sin desvelarse enteramente entre la bruma, pues la verdad es tanto más creíble cuanto más insondable parece. A eso van estos apuntes contra el alzheimer propio. Quienes puedan sentirse molestos por aludidos tengan presente que siempre serán más baratos que otras medicinas.




Giro al Purgatorio, y II


Que Maxi anduviera pasado de sí mismo y sobrado para dar y vender, una pose muy suya y no muy reprochable, como vulgaridad predecible en cualquiera que arrastra sus rémoras desde la calle hacia el principal, no quiere decir que no estuviera en forma y fuera muy capaz de hacer pasar por artesanía una macana de segunda, y venderla como peine de coral. Más bien era su especialidad.

viernes, 7 de abril de 2017

Seriedad


Un día vas y te das cuenta de lo tonto que eres. Y es como un virus. Te empieza a hurgar, te remueve las sensaciones, los recuerdos, las certezas, hasta descubrir que eres un tonto lejano, desde hace mucho, un tonto antiguo (además de un viejo tonto).

jueves, 6 de abril de 2017

Letras pa'l cante. Cabales

Río del perdido

Mi pobre corazón
es un pez de los ríos
y nada en tu querer
el probecico mío,
entre mi desvarío
en la corriente
como un perro perdido

por tenerte.

lunes, 3 de abril de 2017

Telebasura y suciedad

Alguna vez, cuando quiero cabrear a mis hijos con arrechuchos de batallitas preseniles y se me quejan de lo dificultoso de este mundo desnaturalizado, artificioso y mátrix, les caigo con una frase tan elocuente como críptica: “Vosotros teníais que haber vivido cuando no había bolsas”.